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Usa este contrato para establecer acuerdos sobre el uso de videojuegos

Los videojuegos pueden ser una actividad muy entretenida y desafiante para todas las edades. Sin embargo, así como ayudan a desarrollar algunas habilidades motrices o de pensamiento, a su vez, pueden implicar riesgos como todas las actividades del mundo digital.

Una buena parte de los videojuegos está diseñado para que los(as) usuarios(as) vivan experiencias excitantes. Dado a la enorme cantidad de estímulos interactivos que contienen, activan el circuito de recompensa y placer en el cerebro. Esto hace experimentar emociones muy extremas que pueden llegar a generar trastornos de ansiedad o desórdenes conductuales.

¿Cómo puedes regularlo? A continuación, te compartimos un contrato entre padres e hijos(as) que sirve para establecer acuerdos en relación al uso de videojuegos.

Según el reporte “Los fenómenos mundiales de internet” (Sandvine, Estados Unidos) los videojuegos online, los contenidos transmitidos por streaming y las redes sociales han concentrado el 80% de tráfico en internet a nivel mundial.

En relación a este último dato, es fundamental que las familias tengan presente que sus hijos se exponen a situaciones de peligro cuando visitan o juegan videojuegos online inapropiados para su edad, establecen relaciones con desconocidos(as) o navegan en internet sin la supervisión de un adulto.  Es por esto que antes de dar acceso a los videojuegos, debes regular su uso. No hacerlo puede afectar el desarrollo de tus hijos(as).

Recomendamos pasar un rato jugando con los(as) niños(as) y observar sus experiencias antes de firmar el contrato. Comparte con ellos(as) lo que han aprendido y aprovecha esta instancia para conocerlos(as) mejor. Procura que tu hijo(a) entienda que esto es parte de tu rol como madre o padre. Cuida ser un buen ejemplo y acompáñalos(as) cada vez que acudan a los videojuegos.

Averigua con este video si las apps para tus hijos son educativas o no

¿Has buscado apoyo en la tecnología para reforzar el aprendizaje de tus hijos? En esta cuarentena, muchos papás han recurrido a herramientas digitales para hacer las tareas en casa. ¿Eres uno de ellos? Revisa el siguiente video que hizo Soledad Garcés, directora de nuestra institución, donde explica y responde a la pregunta: ¿Las apps tienen el rol educativo?

Papá, mamá: Todo lo que debes saber del videojuego Roblox

“Mi hija no usaba muchas pantallas. Un poco de Youtube desde mi celular casi nada más. Algunas niñas de su curso  usan mucho TikTok e Instagram. En el colegio, empezaron a usar Google Classroom y las niñas descubrieron los chats de GoogleMeet. Se pusieron a conversar entre ellas y se masificó el uso de Roblox en pocos días. Inicialmente, unas pocas niñas lo usaban y motivaron al resto a jugar en línea. Lo usan ahora para conversar cuando no tienen acceso a GoogleMeet. En realidad me dijo que era un juego como Lego y acepté descargarlo. No lo encontré malo. Pero esta semana vi que se conecta con harta gente que no conoce y cada vez que queremos que lo apague, es una pelea…pasa harto rato jugando. Hace cosas lindas eso sí…Ahora todo el curso juega, y si se lo quito, va a ser la única que va a quedar fuera. No quiero que la excluyan, pero me preocupa que se exponga a peligros en estos juegos online. Me da miedo que le pase algo que no me entere y que le haga daño”. 

Jasmín, mamá de Andrea (9 años).

¿Qué es Roblox?

Roblox lleva más de una década en el mercado y no acapara titulares ni grandes menciones en la prensa pero se ha vuelto un éxito rotundo y no para de crecer en audiencia infantil. 

Esta plataforma de entretención que a su vez, permite que los usuarios diseñen sus propios juegos  en línea. Es diferente a Minecraft o el controvertido Fornite, ya que ofrece una interfaz mucho más infantil. Es posible que en niños menores de 6 años, Roblox sea una puerta de entrada a la sociablización digital debido a su gran popularidad en menores de 10 años.

¿Qué  hace tan atractivo a Roblox?

Las características de Roblox que lo hacen muy llamativo son:

  • Este juego permite jugar con otros y a su vez, interactuar como una red social.
  • No pone barreras de entrada como edad u otros requisitos, lo que facilita su ingreso sin mayor problemas para niños y niñas. 
  • Cuenta con el apoyo de algunos famosos youtubers que van animando a su audiencia a votar y valorar algunos mundos virtuales creados por los mismos usuarios.
  • Dispone de cientos de miles de juegos para interactuar, por lo que casi es imposible repetirse una experiencia de juego.

¿ Por qué puede ser riesgoso Roblox?

Efectivamente, como todos los juegos online en línea, los menores se exponen a los riesgos propios del mundo digital. Algunos de estos son:

  • Trastornos conductuales asociados a la adicción a internet
  • Estados de ansiedad cuando se está desconectado
  • Problemas derivados del contacto con otras personas 
  • Acceso a contenidos inadecuados. 

Es posible configurar el control parental y desactivar las funciones sociales de la plataforma. Si bien la aplicación cuenta con bastantes medidas de seguridad, siempre es posible que se infiltre contenido inadecuado o sea usada por adultos malintencionados. Si buscas en Google, verás algunas noticias que hacen ver los riesgos de Roblox. Estos son ya comunes y transversales a prácticamente a todos los videojuegos.

¿Cuánto tiempo es recomendable jugar Roblox?

Como todas las aplicaciones digitales, resulta conveniente regular el acceso de menores ya que su uso excesivo puede causar trastornos en su desarrollo.

La Asociación Pediátrica Americana sugiere en su sitio web que el tiempo dedicado a los videojuegos sea acotado y no todos los días para que los menores tengan tiempo para desarrollar otras actividades de entretención fuera de línea. Es muy importante cuidar los tiempos destinados para descansar, hacer tareas escolares, cumplir con las responsabilidades domésticas y escolares, entre otras.

Esto implica que el tiempo de juego debe ser limitado y siempre supervisado por adultos. 

¿Cómo puedo evitar los riesgos de Roblox para mis hijos?

Simplemente, juega con ellos, intenta entender la experiencia que viven y conversa sobre los motivos que los mueve a conectarse con sus amigos. Explícales que es necesario ponerse límites de tiempo para así, poder aprovechar otras actividades que son necesarias para el desarrollo de la infancia. Explícale que el control parental tiene como objetivo protegerlos y que en la medida de lo posible, deberás estar cerca de ellos cuando dedican jugar. 

¿Cómo evitar que mi hijo(a) sea excluído(a) por no jugar Roblox?

Cada familia tiene el derecho de educar a sus hijos de acuerdo a sus ideales, por lo que si los padres o madres estiman que sus hijos no están preparados para los juegos en línea o no son beneficiosos para su edad, están en todo su derecho de restringirlos. Es posible conversar sus razones con otros apoderados del curso y ver la posibilidad de lograr acuerdos entre la comunidad siempre teniendo el foco puesto en el bienestar infantil. Intenta reforzar en tus hijos e intereses diferentes para que ocupe su tiempo de manera entretenida. Refuerza en ellos la importancia de valorar las amistades por su valor personal y no por el tipo de juego que prefiere. 

Soledad Garcés, directora de nuestra institución, afirma: “No avalaría ningún tipo de videojuegos en menores; sin supervisión parental. ¿Por qué? Este tipo de actividades restan un valioso tiempo para desarrollar habilidades que son fundamentales para el crecimiento. No creo que todos los videojuegos sean nocivos, pero su uso inadecuado puede generar trastornos en el desarrollo infantil de los cuales, nos podemos arrepentir en unos años más”.

¿Qué ocurre en el cerebro de un niño cuando ve televisión?

Soledad Garcés, directora de nuestra institución, explica a los padres los estímulos que reciben los niños desde muy pequeños y los procesos de aprendizaje que van teniendo. Ahora que los más chicos de la familia están todo el día, te preguntamos: ¿los expones a una pantalla?, ¿quieres saber qué ocurre en su cerebro mientras ven televisión? Revisa el siguiente video.

Estudiando en casa: ¿Es bueno para los niños aprender en forma online?

El asombro es uno de los mecanismos a través de los cuales los niños activan el interés por aprender. Este proceso es natural en la infancia y se ve afectado tanto por el exceso de estímulos, como por la falta de ellos.

Cuando un niño crece con pocos adultos que le hablen y motiven a expresarse se retarda su desarrollo del lenguaje. Así como cuando pasan muchas horas frente a una pantalla, también se reduce la capacidad de gestionar la ansiedad y el control de impulsos, ¿porqué sucede esto?

En el mundo digital, todo vienen envasado, y los niños se acostumbran a aprender así, con estímulos externos. De no recibirlos, se angustian y vienen pataletas. Los niños necesitan pocos estímulos externos. El entorno debería ayudarles a aprender, siendo el lugar para buscar las respuestas a sus preguntas.

¿Quieres saber cómo aprenden los niños y adolescentes? Conoce el rol del adulto en este proceso. Revisa el artículo escrito por Soledad Garcés, directora de nuestra institución, en su blog solegarces.education. Sólo debes hacer clic AQUÍ. 

72% de los niños de 4° a 7° básico sincera que jugar videojuegos en la noche afecta su sueño

72% de los niños de 4° a 7° básico sincera que jugar videojuegos en la noche afecta su sueño

Una encuesta que realizamos a 2.441 niños de 10 a 13 años, en conjunto con la Facultad de Educación de la Universidad de los Andes, reveló que los menores sufren problemas para dormir y ansiedad al jugar videojuegos, sobre todo cuando lo hacen después de las 21:00 horas.

La muestra también concluye que el 58% de los menores de edad encuestados reconocen que se trata de un vicio y les cuesta dejar de jugar.

Resultados encuesta 2020

“Los videojuegos son adictivos y están hechos para que los niños pasen horas y horas jugando y eso altera sus funciones básicas como manejo de la empatía y autocontrol”, explicó la autora del estudio y directora de Fundación para la Convivencia Digital, Soledad Garcés, a Las Últimas Noticias.

La encuesta también fue mencionada en el siguiente reportaje de T13 y en una entrevista con T13 AM.

Pantallas y niños: Cómo regular sin reprimir

Prohibir el uso de pantallas puede ser posible en niños menores que posiblemente encuentren mejores estímulos de desarrollo en juegos y actividades físicas. Pero vivimos en un mundo altamente digitalizado, y debemos aprender a desarrollar habilidades para aprovechar las ventajas y evitar los riesgos de las tecnologías.

Soledad Garcés, directora y fundadora de nuestra institución, hace un llamado a los padres y docentes: “Educar, mediar, acompañar, supervisar son los verbos que debemos aprender a conjugar y vivir desde la familia, modelando sus conductas digitales, conversando, cuestionando las malas prácticas, mostrando buenos ejemplos. Sólo así podremos sacar lo mejor de cada hijo y hacer que su experiencia digital sea positiva. A eso estamos invitados; padres y profesores”. 

Pantallas y niños: Cómo regular sin reprimir

A continuación, les compartimos un artículo escrito por Patricio Corona sobre cómo se puede regular y restringir el uso excesivo de las pantallas, sin que los jóvenes se conviertan en unos analfabetos digitales.

Más que evitar la adicción, como propuso un exeditor de Wired —con un plan de horarios controlados por una app, contenidos bloqueados y nada de iPads—, los expertos recomiendan propiciar un consumo razonable entre los menores. Acá sus consejos.

Algunos días atrás, en un momento en el que debía estar trabajando, me puse a hacer scroll en Facebook. A estas alturas —de mi vida y la vida de Facebook— lo hago por pura inercia, un acto reflejo sin ninguna esperanza de encontrar algo que valga la pena. Pero entre las fake news de mis compañeros de colegio y los posteos de mi tía anarquista contra los carabineros (los pakos qlos, como los llama ella), apareció un artículo del especial aniversario de La Tercera que captó mi atención. Siempre en búsqueda de una distracción que me permita postergar lo que tengo que hacer, le hice clic.

“Manual para la desconexión: 12 reglas para evitar niños adictos a las pantallas”, se titulaba, y estaba basado en unos “mandamientos” escritos por Chris Anderson, exeditor de la revista Wired, dueño de una empresa de robots y drones, gurú de Internet durante la década pasada —The long tail, su famoso libro, estaba en las oficinas de los socios de todas las agencias digitales que fracasaron— y padre de cinco hijos.

Supuestamente son una docena de normas para que sus niños no se transformaran en unos yonquis de los gadgets —como seguramente lo es él mismo—, pero al leerlas, y sin demasiada atención siquiera, noté que no eran normas ni reglas ni máximas, sino que una serie de restricciones y condiciones, casi todas muy represivas, para espantar a sus críos de las pantallas más que para enseñarles a usarlas con criterio.

Horarios controlados por una app, contenidos bloqueados y nada de iPads están entre sus “normas”. “Mis hijos me acusan a mí y a mi esposa de ser fascistas y demasiado preocupados por la tecnología, y dicen que ninguno de sus amigos tienen las mismas reglas”, explica Anderson. Estoy de acuerdo con sus pobres hijos. ¿Papi se hizo millonario escribiendo sobre Internet, conectado todo el día a una maldita pantalla, y ellos, a los once años, apenas pueden mirar YouTube Kids? ¿Y media hora al día?

Yo también soy padre y también sospecho de la tecnología, pero más sospecho de los padres que les restringen el acceso a ella a sus hijos. No se trata de darles rienda suelta y libre acceso a las pantallas: sé muy bien que estos aparatos son droga de alta pureza si se los utiliza indiscriminadamente —he visto cómo, en un segundo, la tierna y redonda cara de mi hijo de 4 años se transforma en la de Gollum cuando le exijo de vuelta el teléfono—, pero sé aún mejor que el mundo se digitalizó, y a menos que aparezca un buen desdigitalizador, ya no se va a desdigitalizar.

“Ese es el primer error de muchos padres: creer que sus hijos no necesitan Internet”, me dice la psicóloga María Victoria Briano, especialista en habilidades parentales del centro Cetep. “Sobre todo para los prepúberes y adolescentes, está en su día a día y forma parte importante de su sociabilización”.

Como siempre en la vida, el desafío está en encontrar el equilibrio. ¿Cómo hacer para que mis hijos conozcan la tecnología, no sean unos analfabetos digitales, pero no caigan en sus adictivas garras?

Briano me explica que todo depende de la edad. Antes de los dos años, por ejemplo, nada de pantallas, al menos no de manera directa. Y que después de esa edad, ojalá no sea más de una hora diaria. “Pasar más de dos horas al día frente a una pantalla puede tener implicaciones graves en el desarrollo cognitivo de los niños”, dice. “La adquisición del lenguaje corre riesgo de retrasarse, sobre todo si esta exposición se hace sin acompañamiento ni mediación”.

La clave, al parecer, es esta última palabra. Mediación. La psicóloga, por lo menos, me la repite muchas veces. Los padres, dice, debemos ser mediadores entre los niños y la tecnología: no funcionar tanto como la policía del Internet sino que como los guías que les marcan el camino.

“Para esto”, recomienda Briano, “primero deben existir normas claras, establecidas previamente, y con consecuencias definidas”. Que no se usen las pantallas en la mesa, mientras se come, es un buen punto de partida para ella. O establecer ciertos horarios, aunque siempre flexibles —nadie se muere por 10 minutos más—, para jugar PlayStation o computador. La idea es que se cumplan con rigurosidad, ya que si un día el niño, en vez de jugar una hora lo hace durante dos, al día siguiente también va a exigir esa holgura. “Esto requiere de consistencia”, advierte la psicóloga, algo que, por alguna razón que profundizaremos en otro artículo, no abunda en las nuevas generaciones de padres.

Lo que sí sobra es intromisión: conozco a muchos papás y mamás que intrusean en los teléfonos de sus hijos, les leen el WhatsApp, revisan sus fotos, rastrean su historial. ¿Es lo que haría todo padre responsable o sería caer, citando a los niños de Anderson, en el fascismo parental?

“Es más efectivo conversar que espiar”, dice María Victoria Briano, que tampoco promueve el uso de apps de vigilancia de los contenidos que consumen los menores. “Si uno vigila demasiado, el niño lo único que aprenderá serán nuevas maneras de mentir y engañar. Está bien trazar límites, pero entre más estrechos estos sean, menos espacios tendrá el niño para responder ante los problemas online que le surjan después”.

“Hay que generar niños críticos de lo digital, que sepan distinguir lo bueno de lo malo”, resume la psicóloga Briano. “Para eso, así como no hay que dejarlos a la deriva de las pantallas, tampoco hay que cortarles su acceso. Muéstrale que no todo en Internet es verdad, preséntale a los trolls, cuéntale de tus experiencias buenas y malas en Internet. Y de nuevo: más que vigilarlo, pregúntale por lo que está jugando y consumiendo. Así podrás anticipar mejor si está teniendo un problema”.

Cuando tenía 10, a mi hijo de 11 le dijimos que a los 12 podría tener celular. Pero entremedio todos sus compañeros tenían y veíamos cómo él quedaba excluido de muchas actividades y conversaciones. Cedimos, y desde este año tiene un móvil. Si bien intenta usarlo hasta en la ducha, le hemos puesto algunos límites —se apaga una hora antes de dormir y no se lleva a los paseos, por ejemplo— y hoy se ve más integrado, incluso más activo: lo comenzó a coquetear una niña por WhatsApp y por primera vez hizo ejercicio en la plaza.

“Al final, lo más importante es formar ciudadanos digitales responsables”, concluye Briano. “Hoy, además, su identidad en buena parte se construye en Internet, y reprimir esa posibilidad sería atentar contra su desarrollo”.

Autor: Patricio Corona, La Tercera.

¿Qué ocurre si mi hijo es segregado por sus compañeros de colegio porque no usa teléfono móvil?

Prohibir a los niños el uso de dispositivos tecnológicos no evita los riesgos y les impide a que aprendan a vivir en la era digital. Es importante educar en estos temas y entender qué es mejor, según la edad y etapa de desarrollo de cada hijo(a). Así ayudamos a mejorar su salud mental y bienestar emocional. Esto se logra, sólo con el compromiso de toda una comunidad de curso.

Revisa las recomendaciones que entrega Soledad Garcés, directora de Fundación para la Convivencia Digital.

¿Estás pensando en regalar un teléfono móvil a tu hijo para esta Navidad?

Cada año, los meses anteriores a la Navidad, podemos pasar varias horas pensando en qué regalos harán felices a nuestros hijos. Nuestras alternativas van desde muñecas, juguetitos de moda, tecnologías o algún “chiche” entretenido.

Probablemente, siempre pensamos en regalos “con sentido” que nos ayuden a tener más presente el valor verdadero de la Navidad.

No dudaría jamás de las intenciones que ustedes tienen al momento de comprar los regalos de navidad de sus hijos. Sin duda, quieren hacerlos felices. Sin embargo, en muchos casos, cuando les regalan un teléfono celular, no tienen real conciencia que le están regalando un problema.

En la mayoría de los casos, antes de los 12 años los niños no han recibido la formación necesaria para gestionar su identidad digital a través de un teléfono celular con acceso a internet o bien no conocen los peligros reales de la web a los que se van a enfrentar cuando tengan acceso liberado 24/7 desde tu teléfono.

Si quieres ser un padre o madre responsable y formador, te aconsejamos que antes de entregarles un teléfono a tus hijos, conversen en familia algunos temas importantes que permitirán que este regalo tan esperado, sea un aporte y no un medio para ganar problemas. No son pocos los padres como ustedes, que al regalarles un celular a sus hijos, creyeron que le regalaron un aparato para comunicarse con ellos, pero en la realidad, la comunicación se volvió más escasa que nunca. O bien, los que creyeron que el celular les permitiría compartir experiencias de vida con sus hijos a través de fotos y videos y en realidad, se alejaron de ellos y de los amigos de verdad y se acercaron los amigos virtuales.

Para convertir el deseado teléfono celular en un regalo inolvidable, les invito a pensar antes de comprarlo, en las reglas básicas de uso y comportamiento que deberán cumplir sus hijos, para convertir este aparatito en un aporte y no en un problema. Les dejo un contrato de ejemplo para que puedan compartirlo con sus hijos, y así, vuelvan este importante paso para sus hijos, en una oportunidad de crecimiento y aprendizaje y evitemos que se vuelva un problema.

Estamos seguros que estas normas de uso, permitirá que tu hijo(a) no solo pueda darle un buen uso al teléfono celular, sino que también aprenderá a desarrollar su voluntad y responsabilidad:

 

  • Todos los lugares comunes de nuestra casa, son permitidos para el uso del celular, no pudiendo llevártelo al dormitorio.

 

  • El teléfono es de propiedad de tus padres y puedes usarlo prestado mientras cumplas con su buen uso y no descuides tus responsabilidades tanto en casa como en el colegio. Pasará a ser de tu propiedad el día que puedas pagarlo por ti mismo.

 

  • Siempre debemos saber tu contraseña de acceso y podemos pedirlo en cualquier momento. Confiamos que no encontraremos contenidos inadecuados o faltas de respeto a otras personas.

 

  • Cuando te llamen, saluda educadamente, y no olvides despedirte de quien está al otro lado de la llamada al momento de cortar. Nunca dejes de atender una llamada de tu papá o mamá.

 

  • En los días de colegio, el teléfono debe quedar en casa a menos que se determine lo contrario en acuerdo contigo para eventos especiales. En las noche, debe quedar en manos de tus padres , apagado. Es importante dejar espacios en la vida de desconexión para conversar, descansar, leer, y entretenerte de otras maneras.

 

  • El celular no va al colegio. Aprovecha a tus amigos en persona, conversa con ellos y aprende a compartir buenos momentos con ellos. Recuerda conversar con ellos en persona los temas importantes. Deja las redes sociales para coordinar actividades y compartir fotos.

  • Si se rompe el teléfono, tu lo pagas. El responsable de este aparato eres tú. Esto te ayudará a poner atención donde lo dejas y como lo usas.

 

  • Los teléfonos celulares no son para ofender a otros o para hacer cosas que no harías en la vida real. Dale un uso inteligente y no te olvides de ser respetuoso, educado y siempre que puedas, para las cadenas de mensajes evitándole su reenvío.

 

  • Si en los grupos de redes que participes en tu celular, ves que ofenden a otra persona, promueve el buen trato y no participes de los descalificativos. Privilegia ser buen amigo.

 

  • Nunca mandes un email o mensaje con algún texto que no podrías repetir en presencia de adultos o con tus amigos al frente. Aprende a censurarte a ti mismo y siempre piensa en la consecuencias que pueden tener tus palabras en la vida de otra personas y en la tuya . No te vuelvas esclavo de tus propios actos.

 

  • Busca en internet, solo información que podrías leer y revisar con nosotros. Evita la pornografía y contenidos violentos que tu bien sabes , no aportan nada en tu desarrollo. Si tienes dudas, por favor pregúntanos a nosotros primero y te explicaremos lo que quieres saber.

 

  • Cuando vayas a un lugar público, silencia tu celular, y evita alterar los ambientes donde estés con ringtones o música que a otros pueda molestar.

 

  • No te fotografíes tus partes íntimas ni en broma, y no recibas fotos provocativas de otras personas. Se que cuando leas este punto, te vas a reír, pero es importante que sepas que esto siempre será una mala idea, ya que nunca podrás borrar estas fotos de internet y te perseguirán el resto de tu vida, seguramente avergonzándote o incomodándote incluso cuando seas adulto. La pornografía nos hace creer que el cuerpo humano es un objeto de placer y comercial , lo que no es así. Además produce alteraciones en tu cerebro que podría gatillar una adicción sin darte cuenta.

 

  • Evita perder el tiempo en decenas de selfies y fotos sin sentido. Ocupa tu tiempo en tomar fotos y videos que te sirvan de recuerdos de lindos momentos y preocúpate que todos tus amigos y amigas salgan bien en cada foto que publiques. Recuerda que la identidad digital de tus amigos, también es responsabilidad tuya. Cuida la imagen de ellos, como la tuya misma.

 

  • Aprende a vivir sin celular. NO te aferres a él, de manera que si un día lo olvidas o lo dejas en casa, puedas estar tranquilo y no tengas ansiedad. El teléfono no debe ser la prolongación de tu cuerpo o un artefacto esencial de tu vida. Es una ayuda y como tal, debe estar a tu servicio y no tu al servicio del celular.

 

  • Descarga juegos que te desafíen mentalmente como algunos de estrategia, roles o de lógica. No te quedes solo con los juegos de moda.

 

  • Recuerda que nada es gratis en internet, revisa bien las condiciones de uso y términos de contrato de cada aplicación que descargues.

 

  • Evita jugar en línea con personas desconocidas, puedes exponerte a contactarte con personas malintencionadas.

 

  • Planeas ratos libres sin celular, para que disfrutes la naturaleza, a tus amigos , familia y conozcas las flores y naturaleza que hay en tu jardín.

 

  • No tengas miedo a equivocarte. Seguramente , si te metes en algún problema, nos sentaremos a conversar, replantearemos una que otra de las reglas que acabamos de escribir y te daremos otra oportunidad. No pasa nada, trataremos que el uso de tu teléfono sea una oportunidad de aprendizaje para todos.

 

  • Intenta ser un buen ejemplo para tus hermanos, y corrígenos a nosotros si nos equivocamos para aprender a ser un buen ejemplo para uds.

 

Si tus hijos (o tú) juegan Fortnite, conoce estas medidas de autocuidado

Si tu hijo, juega Fortnite lee este artículo con calma, y si aún no juega, léelo igual, porque de seguro, pronto lo hará.

El excesivo tiempo que dedican los niños y jóvenes a este juego en línea y las actividades que dejaron de hacer por culpa de éste, está causando ciertos temores entre los padres respecto a qué tan adictivo es este juego.

¿Es Fornite un juego adictivo?, ¿pueden provocar daño a mis hijos?, ¿cómo podemos controlar su uso?

Estas son las preguntas más comunes que se hacen los padres y madres, cuyos hijos han empezado a jugar este entretenido y desafiante juego de estrategia creado por la empresa Epic Games.

Entender la experiencia que viven los jugadores, es vital para establecer hábitos de juego saludables.

Fornite es un escenario virtual de batalla que ya reporta más de 45 millones de usuarios y factura cerca de US$100 millones al mes. Ha logrado tener 3,5 millones de jugadores en línea al mismo tiempo.

El juego es gratis y tiene versión para Xbox, Playstation, IOS, Windows y dispositivos móviles. Permite personalizar el entorno y la experiencia de juego a través de la compra de pases de batalla y artículos de campaña que mejoran notablemente, la experiencia de juego. Combina elementos extremadamente desafiantes que lo convierten en un juego apasionante.

El jugador asume un rol activo y arma equipos con otros usuarios en línea, pudiendo asumir posiciones de liderazgo y jugar en modo streaming. Ha sido diseñado minuciosamente para que sus jugadores vayan viviendo una historia personal que en definitiva, se vuelve atrapadora, ya que se actualiza cada semana con nuevos desafíos.

Fornite no es un juego de violencia extrema ni promueve conductas inadecuadas. ¿Por qué entonces, ha generado alarma entre los padres de niños y adolescentes?

Desde este año, la adicción a los videojuegos está considerada por la Organización Mundial de la Salud, como una enfermedad mental. Su uso, alcanza límites donde la vida real se ve alterada; impactándose negativamente en todos sus aspectos.

Fornite en si, no es un juego adictivo, sino que quienes lo juegan, pueden gatillar trastornos conductuales que desencadenan una adicción debido a sus propios rasgos de personalidad.

En vista a la creciente popularidad de videojuegos como Fortnite o Minecraft entre los jóvenes. ¿Cómo podemos saber si nuestros hijos o nosotros mismos somos realmente adictos los juego o si, como muchos otros niños, sencillamente nos sentimos atraídos?

Cuando se está frente a una adicción a los videojuegos se pueden observar estas tres conductas:

1- Pérdida del control del tiempo de juego

El jugador no es capaz de controlar el tiempo de juego ni su frecuencia.

2- Pérdida de interés en otras actividades offline

Las personas que desarrollan adicción a los videojuegos, no solo pasan largas horas del día frente a una pantalla, sino que dejan de realizar actividades que anteriormente eran cotidianas en su vida, alterando sus prioridades.

3- Problemas físicos y psicológicos

El exceso de horas de juego online, altera principalmente, los hábitos de sueño y alimenticios, promoviendo además, estados ansiosos, eufóricos y cambios de humor cuando no se está conectado debido a las alta cantidad de dopamina (conocida como la hormona del placer o la felicidad), que se produce en el cerebro mientras se juega videojuegos.

Del juego a la obsesión: Medidas de autocuidado

Un adicto a los videojuegos no se hace de la noche a la mañana. Sus patrones de vida se verán alterados tras un tiempo cercano a los 12 meses y se debe haber intentado varias veces la regulación del juego, antes de poder determinar que si existe o no esta enfermedad.

Las medidas de autocuidado sugeridas para evitar adicciones o trastornos conductuales son:

Control el tiempo

Es de suma importancia, acotar el tiempo de juego a 45 minutos al día para evitar cansancio, fatiga ocular, ansiedad exceso de “adrenalida y dopamina” en el cerebro de los jugadores. Si se regula el tiempo de juego online, se da espacio para otras actividades offline como salir con amigos, deportes, arte, leer, compartir en familia, entre otros)

Supervisión del lugar y momento del juego

Jugar videojuegos no es algo que se recomienda hacer a cualquier hora y en cualquier lugar. Para evitar el desarrollo de trastornos conductuales, se sugiere establecer lugares de la casa y momentos del día en donde se puede realizar este tipo de actividades. Apague las pantallas al menos 30 minutos antes de ir a dormir para favorecer la inducción normal del sueño.

Supervisión de las amistades virtuales

Las plataformas de multijugadores permiten conectar con millones de usuarios mientras se está en línea. Los niños y jóvenes deben ser cuidadosos con quienes interactúan y evitar dar información personal que pueda ser usada de manera malintencionada por terceras personas.

Supervisión del contenido

Si se elimina de la lista, los videojuegos que promueven conductas agresivas o que atentan contra la dignidad de las personas, nos quedaremos con un pequeño puñado reducido de juegos, que seguramente aportarán al desarrollo de habilidades de los niños y jóvenes siendo una oportunidad única de entretención y esparcimiento. Es recomendable revisar siempre la clasificación de contenidos en www.pegi.info o www.esrb.org antes de descargar o traer a casa.

Estas medidas de autocuidado serán claves para que la experiencia de juego, no sea más que esto…un juego de niños.

¿Quieres más información? te invitamos a revisar el programa Convivencia Digital, donde encontrarás charlas, talleres y cursos para educar en el uso ético , seguro y responsable de las tecnologías.

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