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¿Qué hacer si tus hijos(as) ya vieron “El Juego del Calamar”?

El Juego del Calamar

La polémica serie coreana “El Juego del Calamar”, disponible en Netflix, muestra escenas emocionalmente muy extremas, con violencia y sexo explícito. Ha sido mundialmente calificada como “no apta para menores”, sin embargo las críticas se han centrado más en la serie misma que en la responsabilidad que tienen los padres de educar en el consumo de este tipo de medios digitales.

En edades tempranas, cuando aún no está formada la conciencia moral y la visión ética, puede ser complejo para niños, niñas y adolescentes diferenciar lo que es correcto de lo incorrecto. A su vez, este tipo de series, los enfrentan a escenas traumáticas que normalizan y neutralizan los efectos de la violencia a partir de juegos infantiles y facilitan la percepción de la realidad de una manera sesgada. 

Muchas madres y padres se han sorprendido al saber que sus hijos e hijas ya vieron “El Juego del Calamar” en Netflix. Los sentimientos de culpa y preocupación abundan, pero lo importante es aprender a conversar y mediar este tipo de situaciones para volverlas un espacio de aprendizaje. Una buena alternativa es conversar sobre el tema en familia. 

Estas 5 preguntas pueden ayudar a iniciar este espacio de encuentro:

  • ¿Qué te llamó la atención de la trama de la serie?
  • ¿Qué mensaje transmite?
  • ¿Aportó un mensaje positivo a tu vida?
  • ¿Cuál es el mensaje consciente e inconsciente que deja a los espectadores?
  • ¿Verías esta serie con tus padres? ¿Por qué?

Es probable que “El Juego del Calamar” no sea la última serie exitosa y con fama mundial que base su trama en situaciones emocionalmente extremas. Dado el impacto que tuvo a nivel global y el lucrativo negocio que ha significado para Netflix, este tipo de series no van a dejar de ser una alerta permanente para los padres. 

Si tus hijos e hijas vieron esta serie y no lo sabías, no eres una mala madre o padre ni ellos son unos safados. Simplemente, debemos darnos cuenta que la conversación sincera, los controles parentales y la educación en medios digitales son herramientas claves para cuidar la salud mental de nuestros hijos e hijas. 

¿A qué edad se recomienda entregar un teléfono celular a un niño(a)?

Recibimos a diario preguntas de padres inquietos por los desafíos que implica el mundo digital en la crianza hoy en día y una de las preguntas más recurrentes es “a qué edad debo darles un celular”. 

Para responder esta inquietud, es necesario aclarar que un teléfono no es un juguete y que entregar uno es un gesto que debe pensarse desde la realidad de cada hijo(a). Para ayudarte a aclarar esto te compartimos a continuación algunas preguntas para que, al responderlas, puedas tomar mejores decisiones a la hora de enfrentarte a esta realidad.

¿Para qué necesita mi hijo(a) un teléfono celular?

– Haz una lista con las necesidades reales que tiene tu hijo(a) y que pueden ser resueltas exclusivamente al disponer de tu teléfono de uso personal.

¿Necesita un teléfono celular con internet o sólo para llamadas?

– Verifica que las necesidades que justifican el uso de un teléfono celular requieren realmente conexión a internet.

¿Cuáles son los riesgos a los que se puede enfrentar al disponer de un teléfono celular de uso personal con acceso a internet? ¿los conocemos? ¿sabemos cómo reaccionar ante estas situaciones?

– Enumera y describe los riesgos más comunes en el mundo virtual siguiendo las siguientes sugerencias:

  • Problemas derivados del exceso de conexión como adicciones o trastornos de conducta. Por ejemplo: Desregulación del sueño.
  • Problemas derivados del contacto con terceras personas (ciberacoso, violencia digital, suplantación de identidad, acoso sexual en línea, u otros)
  • Problemas derivados del contacto con contenidos inadecuados como pornografía, contenido basura o violencia explícita.

¿Estamos dispuestos como padres a autorizar el uso de redes sociales, pese a que la edad mínima para esto son generalmente los 13 años?

– Una de las mayores motivaciones para tener un teléfono celular es poder acceder a las redes sociales y videojuegos. Es recomendable que antes de dar acceso a un dispositivo a tus hijos(a), conversen sobre este punto y revisen la edad mínima de uso para cada red social y el la clasificación de contenidos y edad sugerida para juegos en línea.

A su vez, es necesario que exista conciencia del potencial daño que puede tener el uso de redes sociales y videojuegos en menores de edad, dado que su cerebro está aún en desarrollo y este tipo de actividad digital impacta negativamente si no es regulado.

¿Qué adulto de la familia estará a cargo de supervisar su uso y acompañar al menor en sus primeros años?

– Es recomendable que durante un tiempo, los menores estén acompañados de un adulto que les enseñe a cuidar las claves, a evitar la sobreexposición de la vida personal, a regular el tiempo de uso y a darle un uso adecuado al teléfono fomentando la autoregulación y educación digital.

¿Comprende mi hijo(a) las reglas de uso que existen en el colegio y que existirán en casa para su uso?

– Antes de entregar un teléfono celular es importante conocer las reglas y normativas que existen en el colegio para su uso y conversar respecto de las acciones que son permitidas y las que no. Especifique las consecuencias que conlleva el mal uso del dispositivo y sus aplicaciones.

¿Mi hijo(a) tiene la capacidad de seguir estas reglas?

– Independientemente de la concientización de las normas que existen en el colegio y en casa, y de la edad y necesidad que tu hijo(a) manifiesta respecto al uso del teléfono celular, es necesario revisar si tiene la capacidad de regularse en su uso y si existe el riesgo de afectar su bienestar emocional.

¿Cuáles son los beneficios que mi hijo(a) va a conseguir al tener un teléfono celular? ¿Existen otras maneras de lograr estos beneficios?

– En ocasiones es posible reemplazar algunas actividades que se realizan en el teléfono celular con otros dispositivos que no los pone en riesgo y que permiten de igual manera responder a la necesidad que se plantea. Por ejemplo: puede usar el teléfono fijo para hablar con sus familiares.

¿De qué manera lograremos acuerdos en el cumplimiento de  las normas de uso del teléfono celular?

Deje por escrito las condiciones que se van a acordar para el uso del teléfono celular.

¿Qué responsabilidades y cuidados conlleva el uso del teléfono celular?

Determine por escrito las responsabilidades y cuidados que implica tener un teléfono a cargo. A su vez, especifique qué motivos existen para que el teléfono se requise.  

¿Quieres resolver el asunto de la mejor manera?
Te invitamos a descargar el acuerdo padres e hijos(as) para el uso del teléfono celular.

Conversamos estos y muchos otros temas en los talleres para familias y educadores. Inscríbete en el que más te interese aquí https://convivenciadigital.cl/talleres-online/

Claves para organizar el consumo de televisión en casa

consumo tv

“Tras una conversación familiar, acordamos dejar las películas para el miércoles en la tarde. La película la elegimos los domingos entre todos. Nos propusimos que sea siempre una película que enseñe algo y que no sea violenta o con escenas de adultos.  Ha resultado bien porque es un recreo a media semana. Tratamos de hacer una comida distinta ese día y esperamos que lleguen todos. Tuvimos que organizar las tardes con otras actividades. No fue fácil cambiar la rutina, pero el sólo hecho de saber que no pueden ver televisión más que el fin de semana y el miércoles nos ayuda mucho. Ya no tenemos esa discusión eterna que me agotaba “apaga la televisión, vayan a jugar” y los he visto más tranquilos.”

 Ana María, 32. Años, Viña del Mar.

En tiempos de pandemia, los padres y madres reconocen que los tiempos frente a pantallas han aumentado. Dado a que una buena parte de la programación televisiva está marcada por películas o series con abundantes contenidos violentos y poco educativos, ahora más que nunca, tenemos que conocer las razones que hacen necesario regular los tiempos de pantallas.

Por qué es necesario regular el uso de la televisión

Ver televisión ubica a los espectadores en una actitud pasiva, donde sólo ven y escuchan. Varios estudios demuestran que la actividad cerebral, baja considerablemente al ver televisión.

Existen múltiples investigaciones que desde los años 80, de manera transversal; nos muestran que cuando los niños, niñas y adolescentes ven más de 3 horas de televisión al día, pierden sensibilidad frente a la violencia tanto en la televisión como en la realidad. Otro de sus efectos es que restan capacidad de empatizar con las víctimas de la violencia y existe mayor probabilidad que tengan pensamientos y conductas agresivas.

La necesaria tarea de organizar el consumo de TV

¿Cómo podemos organizar el consumo de televisión en casa?

Compartimos algunas ideas para que puedas convertir los momentos televisivos en oportunidades de aprendizaje para tus hijos(as).

  1. Selecciona las películas de la semana revisando su calificación y temática. Arma un calendario de películas visadas por ti u otro adulto de la familia.
  2. Evita las películas que promuevan violencia.
  3. Conoce qué motivos tienen tus hijos(as) para ver las películas que les llama la atención. Esto te permite orientarlos mejor.
  4. Prioriza las películas, documentales y series que muestran escenas de la vida real, hechos históricos, o presentan realidades que se viven en otros lugares del mundo. 
  5. Selecciona películas que inspiren a tus hijos(as) y les permita construir ideales y reconocer los valores (Intensamente, UP, Perdidos en el espacio, Vuelta a casa, Una Pisca de magia, Ugglydolls, La guardia del león, Elementary, entre otras).
  6. Conversa sobre lo que vieron en la película. Pídeles que reconozcan las escenas que les gustaron, que les provocaron emociones positivas y negativas y que expliquen algunos argumentos de la trama. Invítalos a pensar en lo que han visto para que construyan su propia mirada. 
  7. Coordina con otros padres y madres del curso, la creación de una lista colectiva de películas recomendadas para que puedan ir promoviendo entretención de calidad.
  8. Evita que el uso de televisión sea todos los días. Organiza horarios y días para esta actividad. El uso de la televisión es mejor que se oriente para aprender y no para aplacar el aburrimiento o rellenar una hora del día.

Cada familia puede evaluar qué tipo de programación va a entregar a sus hijos(as) de acuerdo a sus edades. Para esto, debemos tener claridad respecto de la programación televisiva que aporta en su desarrollo y lo que puede significar un retroceso o mal ejemplo. 

La decisión de una familia puede impactar en todo el grupo de compañeros(as) de curso. Por esto, es importante promover un diálogo entre padres y madres apoderados que permitan apoyarse en el desarrollo de buenas prácticas para aprovechar el tiempo libre y evitar el sedentarismo.

Logra acuerdos de curso para educar juntos en el uso de pantallas

“Mi hija no tiene celular, recién cumplió 9 años. Casi todo su curso tiene. Me complica que a veces queda fuera de conversaciones con  sus amigas que juegan Roblox o usan TIKTOK.”

¿Te hes familiar esta situación?

¿Cómo lograr acuerdos de curso para educar juntos en el uso de pantallas?

Si lograste buenos acuerdos para el uso de pantallas en casa y las aguas ya se han empezado a calmar; de a poco empezarás a ver a tus hijos(as) entretenidos con otras actividades fuera de línea. ¡Felicitaciones!  tus habilidades parentales quedaron a la vista.

Pero, ¿qué pasa cuando las familias del curso, no tienen las mismas reglas para sus hijos(as)? en ese caso, no queda otra que unir fuerzas y promover los acuerdos básicos de autocuidado que integren a todo el curso.

Aquí te entregamos 7 ideas para lograr acuerdos de curso y educar juntos en el uso de pantallas:

  1. Recojan las experiencias, las preocupaciones y la información que necesitan conocer sobre el uso de pantallas en el curso. Para esto, puede usar cuestionarios en línea o hacer una reunión de curso. ¡Todo vale!
  2. Identifiquen los riesgos y beneficios que tienen las pantallas a la edad de tus hijos(as). 
  3. Pidan apoyo a los profesores(as) jefes o al equipo de orientación del colegio.
  4. Juntos establezcan los puntos de encuentro básicos para lograr acuerdos de familia que tengan como objetivo promover el Equilibrio Digital de los niños(as)
  5. Establezcan los acuerdos básicos (pocos, concretos y bien fundamentados). 
  6. Busquen fundamentar cada acuerdo sugerido con la bibliografía o evidencia que respalde la decisión tomada. 
  7. Dejen un registro escrito de los acuerdos logrados y compartan luego entre las familias del curso. 

¡Viva la libertad! Si alguna familia no quiere adherir a los acuerdos, pídales que sean respetuosos con las familias que si logran sumarse a los acuerdos. 

Te deseamos mucha suerte en este desafío y cuéntanos si logran unir a la comunidad de curso en torno a los acuerdos de curso: lograr el Bienestar Emocional y Equilibrio Digital.

Vamos por una infancia libre de riesgos y  familias más unidas. 

Cómo conseguir que el uso de una pantalla no sea una pelea familiar

“Vivimos con mis dos hijas en un departamento sin jardín. Intentamos llevar a las niñas a la plaza en las tardes, pero no siempre nos resulta. Ellas usan sus juguetes y les organizamos rutinas de actividades que buscamos variar cada semana. Algunos días les ponemos películas y les dejamos jugar con apps en el celular un rato. A una de mis hijas le da rabia que le quitemos el teléfono pero a la más grande no le importa mucho porque le gustan más las manualidades que las pantallas. Me cuesta un poco lidiar con esto, pero he tratado de quedarme con ellas jugando y disfruto mucho los juegos que eligen. Si puedo juego con ellas o se quedan a mi lado. Hemos tratado de limitar el tiempo, haciéndoles ver que los juegos digitales son una actividad más entre muchas otras“.  Lidia, 34 años, Santiago.

A los niños y niñas les gustan las reglas y el orden, ya que los hace sentirse seguros. Para fortalecer el desarrollo de su conciencia moral, es necesario que tengan límites claros y que comprendan las consecuencias de las acciones positivas y negativas.  Para que cumplir las reglas sea posible, también es necesario que entiendan la razón de ellas. Pese a que a la mayoría de los niños y niñas les gustan las reglas y valoran el orden, ¿porqué les cuesta tanto respetar los tiempos de pantalla? Ya en el año 2016, según la organización Action for Children, reconocía que a 1 de 4 padres, les cuenta más limitar el uso de dispositivos electrónicos que hacer cumplir otras reglas como hacer tareas o cumplir la ayuda en casa[1]. Claro está que al igual como les gusta tener reglas y sentir la satisfacción de haberlas cumplido, también les gusta tener sus propios planes, sobre todo cuando es un momento entretenido

Para regular el uso de las tecnologías y evitar las batallas familiares, es importante saber que no todas las pantallas generan el mismo efecto en los hijos(as), y que hay que supervisar el tipo de contenido con el mismo ímpetu que el tiempo de conexión. El definir límites de acceso a pantalla, ayudará a establecer rutinas que equilibren las actividades diarias y su desarrollo se verá fortalecido en la medida que las actividades que realizan les permitan desarrollar alguna habilidad como la creatividad, el baile, el canto, entre otras. Uno de los criterios más importantes que plantean los expertos, es promover el uso de pantallas para actividades donde los niños(as) asuman un rol activo y creativo. Juegos de mesa como ajedrez o solitario, puzles, cuentacuentos, karaoke, video-baile, aplicaciones para el reforzamiento escolar, películas que muestran diferentes realidades del mundo o inspiren valores, pueden ser un aporte al desarrollo de nuestros hijos(as). Este aporte, claramente debe ser guiado por los adultos para convertirlo en una oportunidad de aprendizaje y será complementario al aprendizaje que se vive en experiencias reales como la lectura de libros y el armado de puzles de madera. Las actividades digitales no reemplazan a las actividades físicas, y pueden desarrollar diferentes habilidades en la versión digital que en la acción real, como sucede con la lectura digital y en papel. 

¿Qué haces para regular el uso de las tecnología en tus hijos?

Cuando te enfrentes a la oportunidad de dar acceso a las pantallas a tus hijos(as), evalúa si tienen la edad y madurez suficiente para usarlas de manera positiva. Pregúntate qué objetivo cumplirá su uso y qué riesgos puede implicarles. A su vez, evalúa si tienes la disposición de supervisarlos y velar por el cumplimiento de los límites que has determinado.

Recomendaciones sobre el tiempo de conexión:

  1. Algunas consolas o dispositivos cuentan con temporizador programable que se apaga una vez cumplido el plazo.
  2. Restricciones de wifi: algunos módems permiten bloquear la señal a algunos dispositivos a una determinada hora. 
  3. Determina un lugar para dejar los aparatos tras la hora de uso y poder así recargarlos o permitir que lo use otro miembro de la familia. Esto ayuda a evitar las peleas para sacar las pantallas del dormitorio.
  4. Avísales unos minutos antes del fin de su tiempo en pantalla, que ya le queda poco…esto les permite anticiparse y preparar el cierre del juego, evitar pasar a una nueva ronda o despedirse de sus amigos.
  5. Ten a mano un horario o calendario para registrar las actividades del día, incluidas las actividades digitales. 
  6. Si observas que tus hijos(as) se ponen ansiosos, se exaltan, o pelean cuando están frente a una pantalla, plantéales que deberán cesar la actividad porque les está afectando su bienestar emocional. 

Es prudente usar sistemas de apoyo para limitar el tiempo en pantalla de tus hijos(as), pero cuidado con delegar la responsabilidad que esta tarea implica. Padres y madres somos los reguladores Nº1. El proyecto de Política de Medios de la London School of Economics, determinó que hay padres que prefieren limitar el tiempo en pantalla usando aplicaciones o temporizadores mientras que otros, prefieren las estrategias formativas como hablar con ellos sobre el uso de las pantallas, explicar sus riesgos y beneficios. El proyecto evidenció que los padres que combinan ambas posturas, logran educar hijos que comprenden mejor los beneficios y retos que conlleva el mundo digital. El proyecto evidenció que las estrategias restrictivas evitan riesgos a corto plazo, pero limita las oportunidades que ofrecen las tecnologías a largo plazo.

Compartir el tiempo en pantalla será sin duda una excelente opción. Muéstrales interés en conocer lo que hacen, en sus gustos e intereses. Juega con ellos y convierte las actividades digitales en una oportunidad para conocerlos mejor. Aprende a interactuar con ellos, no te limites sólo a controlarlos. 

[1] (2016) Encuesta de la organización benéfica Action for Children. Disponible en https://www.actionforchildren.org.uk/blog/ ¿Cómo se establecen estas restricciones?

¡Videojuegos que nos sacan del sillón!

Si tus hijos pasan varias horas jugando videojuegos es momento de plantearles la posibilidad de combinar la entretención con un poco de ejercicio físico.

Frente a una consola o en un teléfono, sus cuerpos están en modo “reposo” por largo rato. Quizás suene difícil cambiarles el hábito de juego en línea, pero no todo el mundo de la entretención digital debe ser de guerra o batalla.

Existen algunos videojuegos que permiten ejercitar deportes y activar el gasto energético bailando, saltando obstáculos, o disparando pelotas en un campo de entrenamiento. Seguramente no van a gastar la misma energía que un partido de fútbol, pero sin duda es más aporte que estar en el sillón envuelto en un nudo de frazadas.

Un estudio publicado por la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, evidenció que el gasto de energía en el caso de los videojuegos activos es hasta 190% más que los videojuegos estáticos de estrategia o guerra que juegan sentados en un sillón.

Los expertos han alertado de la existencia del “fenómeno de transferencia del juego” que corresponde a efecto que generan los videojuegos al dejar de jugarlos. Si le preguntas a tus hijos si al terminar de jugar en línea y salir a la calle, siguen pensando o actuando a ratos como si estuvieran jugando, seguro más de una vez te dirán que les ha pasado.

Los usuarios suelen transferir al mundo real lo que han vivido en el mundo virtual. A menor edad, más tiempo de conexión, mayor es el problema.

Motivémoslos a bailar, a hacer deportes o a jugar juegos de acción real para que sea ese el efecto que los mueva.

Te dejamos algunas ideas:

  • Just Dance: Es un juego de puro baile entretenido con canciones de moda para jugar sólo y con amigos. Disponible para consolas: PS4, PS3, Xbox One, Xbox 360, Wii U, Wii. Tiene app descargable para dispositivo móvil.
  • Wario Ware Smooth Moves: Es un videojueg muy entretenido para jugarlo y verlo jugar. El personaje de Mario Bros nos invita a hacer movimientos dirigidos organizados en minijuegos. Disponible para Wii y Wii U.
  • Wii Sports: Te permite practicar diferentes deportes donde se usa el comando de WII para lograr sensaciones casi similares como lo son el tomar una raqueta, unos bolos, guantes de boxeo o un palo de golf. Disponible para Wii y Wii U.

5 preguntas para conversar con los hijos sobre videojuegos

Durante la cuarentena, niños, niñas y adolescentes buscaban entretenimiento digital, y pues claro, la Subsecretaría de Telecomunicaciones lo demostró en un informe publicado a comienzos de septiembre, en donde indica que los juegos en línea, tales como Candy Crush, Fortnite, Counter Strike han tenido un crecimiento de un 315% en internet fijo y un 143,2% en dispositivos móviles.

Educar en el uso responsable de los videojuegos es un desafío para las familias, especialmente para padres y madres que día a día promueven el equilibrio digital en la vida de sus hijos(as). En la siguiente guía podrás ver 5 preguntas y respuestas que es importante que converses en familia. Procura que tu hijo o hija, entienda que es parte de tu rol como papá o mamá, preocuparte de esto y ser un buen ejemplo para ellos.

Si esta guía fue útil para tu familia, no olvides compartirla a un papá o a una mamá que también le pueda servir. Durante esta semana seguiremos entregando contenido sobre cómo regular el uso de videojuegos en niños, niñas y adolescentes. Atentos a nuestras próximas publicaciones en nuestras redes sociales y sección de Recursos.

Uso de las pantallas: ¿Cómo establecer reglas para tus hijos?

Soledad Garcés, directora de nuestra institución, hizo este video para aconsejar a los padres que deben fijar normas para sus hijos. El uso de las tecnologías (en relación a los contenidos y tiempo) va a depender de la edad de cada uno y de la etapa de desarrollo. Si quieres saberlo, revisa el siguiente video.

Informe PISA, OCDE 2019: ¿Quienes están propensos a sufrir bullying?

¿Conoces a los amigos de tu hijo o hija? ¿Sabes con quienes se relaciona? Si eres papá, mamá o tutor de un niño o adolescente, es bueno que conozcas las amistades de tus hijos y que ellos te conozcan a ti. Los datos del informe PISA, OCDE 2019 que verás a continuación indica:

“Un chico matón podría pensarlo dos veces antes de amenazar, burlarse o lastimar a otro estudiante si él o ella cree que sus padres se conocen. Los niños intimidados también pueden sentirse más seguros si sus padres tienen relaciones con otros padres y con el personal de la escuela”.

Ahora que los niños y adolescentes están en casa pueden sufrir ciberbullying de otros estudiantes. Es por esta razón que es vital que sepas con quiénes toma contacto vía internet.

Descarga el Informe completo, haciendo clic AQUÍ.

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