La nueva ley prohíbe el uso de los celulares en los colegios chilenos. Todos los alumnos deben guardarlos o dejarlos en casa, según lo indique su reglamento interno. El objetivo es facilitar la concentración en los aprendizajes durante la jornada escolar. Sin embargo, la norma tiene una excepción crítica: estudiantes con problemas de salud.
Si eres docente, miembro del equipo de convivencia o directivo, conoces lo que puede ocasionar un estudiante si saca su teléfono por «salud» en clases o en recreos. El resto se distrae y se pierde el timón de la clase. A su vez, la supervisión de los temas de salud, se deben hacer en la enfermería o en algún lugar , preferentemente supervisado por adultos.
Aquí te explicamos como se puede aplicar esta excepción legal de forma simple, rápida y protegiendo la convivencia y bienestar de los estudiantes.
El Problema: nos distraemos con facilidad
El cerebro de tus alumnos busca cualquier excusa para distraerse. Si ven a un compañero con celular, sentirán que hay injusticia.
La ley exige que solo los directivos autoricen el uso de pantallas por razones médicas. Pero «razón médica» no significa libre acceso a redes sociales o a jugar en línea durante la jornada escolar. Significa controlar tu salud de acuerdo a lo acordado con la familia, el estudiante y el colegio.
¿Qué casos médicos pueden presentarse?
- Diabetes Tipo 1: El teléfono actúa como sensor de glucosa en la sangre.
- Problemas Cardíacos: El teléfono alerta sobre arritmias y alteraciones del ritmo cardíaco.
- Neuro Divergencias: El dispositivo funciona como medio de comunicación y regulación en casos excepcionales de estudiantes neurodivergentes.
¿Cómo regulamos estas excepciones?
1. Solicita un certificado médico
Ningún apoderado puede pedir la excepción de palabra o con una nota simple. El modo de utilización del dispositivo debe justificarse a través de un certificado del médico especialista.
2. Compromete al estudiante en el buen uso
Cuando se usa un teléfono celular para resguardar la salud no debe usarse para otros fines. Te dejamos aquí un acuerdo descargable y editable para que lo ajustes a la realidad de tu establecimiento.
El colegio, el apoderado y el alumno; deben firmar este compromiso. Si el alumno usa el celular para otros fines, se considera un uso no autorizado y se pueden aplicar medidas disciplinarias. Esto protege al profesorado ante cualquier reclamo de parte de los apoderados o estudiantes.





