Por: Soledad Garcés
En Chile, según su legislación, el ciberacoso o ciberbullying se define como como un hostigamiento a través de internet, con una clara intención de hacer daño, donde hay reiteración y asimetría de poder (se identifican víctimas y perpetradores) que son pares, es decir de edades similares. Cuando hay adultos involucrados, no se define como ciberacoso, sino como maltrato. Lo mismo sucede en muchos de los casos cuando alguna de las características no se evidencia.
Según datos entregados por la Defensoría de la Niñez, el 50% de los menores en Chile, ha sido víctima de ciberacoso. Según la Superintendencia de Educación, en Chile, la mayor cantidad de denuncias se concentran en la enseñanza básica y principalmente en las niñas. (Supereduc, 2025).
Los efectos del ciberacoso, no sólo puede afectar la salud mental de las víctimas, sino también afecta el bienestar emocional de quienes son perpetradores y sus testigos, por lo que es necesario dar urgencia a educar en el buen trato y uso adecuado de las redes sociales y nuevas tecnologías, desde temprana edad.
Abordar el ciberacoso
Abordaremos el ciberacoso, su prevención y abordaje como una responsabilidad de toda la comunidad educativa. Generalmente, el ciberacoso se da fuera del horario de clases, lo cual podría hacernos pensar que es un problema ajeno a la responsabilidad de los establecimientos educacionales, sin embargo, la Ley 20.536 exige abordar este tipo de conflictos, implementando actividades de prevención, actividades formativas para los apoderados e incorporándose en los reglamentos escolares.
Por qué hoy es un tema relevante
Solemos confundir el acoso o ciberacoso con otros tipos de violencia y maltrato. Muchas veces, suceden situaciones violentas o con alto nivel de agresividad, donde se observa una(s) víctima(s), perpetradores, malos tratos, agresiones y situaciones muy complejas, pero no necesariamente se definen como ciberacoso. Pese a que igualmente pueden ser situaciones dolorosas y complejas de abordar, es necesario prevenir y reparar a tiempo. Lo importante es entender, que en una situación de ciberacoso, se trata de similar manera que otras situaciones de violencia digital.
Estos son los tipos de ciberacoso escolar más comunes
1. Doxing o revelación de información personal
Perpetrador(a) revela abiertamente información personal o sensible sobre una persona sin su consentimiento, en varias ocasiones, con un plan e intención de provocar daño o humillación. Puede ir desde la difusión de fotos o documentos, como así también mensajes personales guardados de un individuo.
2. Trolling o trolleo
Es la acción mediante la cual una persona “acosadora” busca molestar intencionalmente a otros, a través de la publicación de comentarios hirientes o que generan malestar. Generalmente utiliza el anonimato de las redes para ello. Si bien el trolling no siempre es una forma de ciberbullying, cuando se da de manera intencionada, reiterada, existiendo asimetría de poder, hablamos de un trolleo o ciberacoso.
3. Fraping o suplantación de identidad
La persona que acosa, usa las cuentas de redes sociales de su víctima, de manera fraudulenta, para publicar contenido inapropiado usando su nombre. Si bien en algunos casos puede ser una broma puntual inofensiva entre amigos, si esta acción es reiterada, con asimetría de poder, entre pares e intencionada, puede significar una acción de ciberacoso.
4. Flaming o llamada a pelear
Este tipo de ciberacoso, consiste en el envío directo o publicación de comentarios ofensivos hacia una persona o grupo, con el fin de provocar una reacción o pelea en línea.
5. Cyberstalking o mensajes de odio
El cyberstalking es una práctica de acoso en internet. Se da cuando una persona se obsesiona con otra(s) y usa los medios digitales para acosar o difamar. Esto ocurre especialmente en las redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea o el correo electrónico.
6. Happy slapping o grabaciones en vivo
Esta práctica es muy extendida hoy, sobre todo en adolescentes. Consiste en agredir a alguien, grabar la agresión y difundirlas después a través de las redes. Si bien las agresiones no entran dentro del concepto de ciberacoso, la difusión posterior tiene como objetivo principal la humillación pública y difamación.
¿Cómo actuar frente al ciberacoso?
Los pasos a seguir frente a una situación de ciberacoso son los siguientes:
- Evitar responder los ataques y hostigamientos
- Guarda evidencia y pruebas : guarda capturas de pantalla de mensajes, imágenes, publicaciones y URL del perfil de quien acosa.
- Bloquea y reporta: bloquea a quien agrede y reporta en la aplicación como un usuario que infringe las normas de la comunidad.
- Pide ayuda: Cuéntaselo de inmediato a tus padres, profesores o un adulto de confianza.
- Denuncia: Si el acoso incluye amenazas, extorsión o difusión de imágenes íntimas, acude a carabineros o a las autoridades locales.
- Protege tu privacidad: configura tus redes sociales en modo privado y no compartas información personal o íntima con desconocidos.
¿Quién se hace cargo del problema?
La familia es la primera responsable de abordar una situación de ciberacoso; ya que padres y madres, son los primeros responsables de la educación de sus hijos(as). El colegio cumple un rol de apoyo a la familia y debe tener a disposición, profesionales de apoyo para abordar el caso, trabajar la prevención y poder hacer seguimiento.
Consideremos que en los colegios existen psicólogos, pero estos profesionales, suelen ser psicólogos educacionales, que no cumplen la función de poder dar apoyo o terapia individual a los estudiantes.





